Sobrecarga en el cuidador informal del paciente con demencia tipo Alzheimer: Una realidad invisible. Acarí

Por: Cristian Capacho. Psicólogo Clínico

Si usted es el cuidador principal de un adulto mayor con diagnóstico de demencia tipo Alzheimer u otra demencia, es posible que los desafíos de este rol sean abrumadores al brindarle atención a su ser querido. Debido a que el progreso del Alzheimer implica cambios mentales, emocionales y físicos. Ser cuidador puede ser arduo.

De hecho, la naturaleza misma de cuidar a alguien puede llevar a la frustración. A pesar de que un cuidador puede amar al ser querido, a veces es arduo el manejo de una sola persona. La frustración e incluso el abuso por parte de los cuidadores pueden ocurrir y ocurre a menudo cuando alguien está esforzándose tanto por hacerlo todo y no sabe qué otra cosa hacer.  

cuidador informal adulto mayor 1

Según Arango (2003), el síndrome de sobrecarga en el cuidador informal se define como un estado de agotamiento emocional, estrés y cansancio en el cuidador, caracterizado por los siguientes signos y síntomas: Irritabilidad, preocupación constante, estado de ánimo bajo, pérdida de energía, problemas de sueño, aislamiento social, disfunción familiar, malestar estomacal, palpitaciones o dolor de cabeza.

Si presenta tres o más de los anteriores síntomas, podría estar frente al inicio o descubrir que convive con el síndrome de sobrecarga en el cuidador informal sin saberlo y es tiempo de consultar.

Para prevenir activamente este síndrome, se recomienda hacerlo a través de un plan de autocuidado día a día que incluya los siguientes factores protectores: Toma de conciencia por parte del cuidador y el entorno que le rodea, alimentación balanceada, actividad física y mental, descanso y sueño reparador, así como favorecer espacios de ocio que proporcionen satisfacción y promuevan la interacción social.

Es vital tomar el tiempo para detenerse y evaluar cómo le está yendo. Si siente irritación, frustración o enojo en la labor de cuidado, así como la pérdida de la paciencia en la labor de cuidado, es fundamental autoevaluarse y consultar.

Es importante tener en cuenta que a menudo se omiten aspectos de la atención de su ser querido que son importantes para su bienestar porque son demasiado difíciles. Usted podría tener alteraciones en el área de salud física y mental sin tener conciencia de que se pueden convertir en cuadros clínicos de ansiedad, depresión o insomnio.

 Si rara vez experimenta estas señales, probablemente esté haciendo un buen trabajo al equilibrar sus propias necesidades y las de su ser querido con Alzheimer. Esté atento a los signos de sobrecarga a medida que continúa brindando una atención. Si estos signos se presentan a menudo, es hora de actuar. Fundamentalmente, su propio bienestar tiene que ser una prioridad para poder tener éxito en el cuidado de otra persona. Esto no significa que sus necesidades siempre tengan prioridad sobre las de su ser querido; esto significa que debe hacer algunas cosas de manera diferente o no podrá continuar mucho tiempo en el papel de cuidador principal.

 

Referencias

 Alberca, R. (2002). Tratamiento de las alteraciones conductuales en la enfermedad de Alzheimer y en otros procesos neuroló- gicos. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Arango-Lasprilla, J., Rogers, H. & Fernández-Guinea, F. (2003). La familia y el cuidador del paciente con demencia y sus recursos. En: J. Arango-Lasprilla, S. Fernández-Guinea Y A. Ardila (Eds.), Las demencias. Aspectos clínicos, neuropsicológicos y tratamientos. Méxi- co: Manual Moderno.

https://knowalzheimer.com/el-sindrome-de-sobrecarga-del-cuidador-o-cuidador-quemado/

 

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